Dormir... Después de un año corriendo como loco, con los tiempos ajustadísimos y la mente en diez cosas a la vez. Pasamos la parte más difícil. Las muestras, los finales, ese final de historia que era como un monstruo bajo la cama... Viernes de terror, desde temprano en el conservatorio no sé bien porqué... solo para aclimatarse, o aumentar el estado límite en el que estaba. Un examen regular y esa audición... ni idea de lo que era... las caras de todos gozando como fieras ante su presa herida... Y al final el esfuerzo de todo el año que termina inclinando la balanza. Aprobado, por penales. Y de ahí corriendo a la muestra final, la gran muestra, con mayúsculas. Las primeras fueron importantes, pero a escala reducida. Entre veinte y veinticinco chicos, más los padres, algunos hermanos... Esta no. Esta era tamaño XL. Más de 60 chicos, más los padres... muchos de ellos insoportables... El resultado fue bueno, aunque terminó siendo muy caótica y desordenada. Y si a alguno no le gustó... que se cague. Solo quiero dormir. Llegar a casa, pedir algo al delivery. Dejá que cocino unos fideos... no, gorda, ni ahí. Pido empanadas y ya fue. Quiero comer y dormir 2 o 3 días enteros. Y lo que todavía me falta, que espere.Este año fue muy bueno, pero muy sacrificado. Corriendo como loco para todas partes. Finisterre es tan grande... Voy a dormir 2 días, y cuando me despierte me voy a poner a jugar con Fede hasta que me diga "basta papá, quiero jugar solo". Y me lo voy a disfrutar hasta que se gaste. Pobrecito, lo tuve siempre postergado por el bendito conservatorio. "Papá, siempre estás leyendo esos libros gordos!" se quejó un día, cuando le dije que no podíamos ir a jugar a la pelota porque tenía que estudiar.
Ahora ya está. A liberar la mente. A crear, tocar, jugar, tocar, dormir, escribir, hacer fiaca, y cosquillas también. Rascarme mientras miro la tele, o preparar esos benditos temas míos que tengo postergados. Aunque nunca pase nada con eso, solo por placer, solo para mí...





















