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... quizá sea bueno asomarse nuevamente a esa peligrosa escollera. Por eso voy a brindar con ustedes, mis amigos, para que esa noche nos encontremos en el espacio imaginario de nuestros sueños. Brindo por todos aquellos que insisten en desconocer el misterio de la existencia. Por que en el brindis cierren los ojos y que al volver a abrirlos el escenario sea otro y la obra, maravillosa.
Brindo por los intrépidos que hoy están tristes, por los vagabundos que se creen perdidos, por los rebeldes que están resignados, por los perseguidos que tímidamente poseen el secreto. Que se cumplan sus peores propósitos. Que gocen el peor momento. Que sigan siendo polizones ocultos entre los pliegues de la pesadilla colectiva. Que nunca los encuentren, que siempre lleguen a tiempo o que no exista el tiempo, para que puedan llegar.
Brindo por mis invisibles amigos, los que saben que no saben, los que, deseando vivir, viven simplemente deseando.
Que funden su reino, que encuentren su magia, que hagan la fiesta, que nunca se pierdan. Y de no ser así, que el mundo se pudra en el infierno que nos sugieren."
(Extracto de "Un brindis de piratas" - Enrique Symns )
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Este año fue intenso...
La música estuvo al 100%.... Le dí clases a Nacho, Jaime, Alejo, Juan Segundo, Sebastián C (vení cuando quieras eh?), Belén, Florencia, Manuela y su bajo, Renzo, Matías, Gonzalo S, Santiago F (y nos llevamos bien!), Pablo, Cristóbal (y su auténtica guitarra de Spinetta, con autógrafo para los profes incluído).
Le dí clases a Gonzalo D y su hermano Juan Cruz, al gran Jean Paul el pequeño, a Santi D, Lorenzo, Lisandro, Joaquín y Tomás.
Le dí clases a Franco, Guadalupe P, Valentina (la dama del heavy metal... de 9 años!), Celina, Martín y Ezequiel "no se lo que quiero pero lo quiero ya" (chicos, llevan la música en la sangre!), Juan Pablo, Gianluca, Segundo, Pedro, Sebastián V, Angie y su timidez, Vicky y su buena onda.
Revolotearon además: Bu, Mechi y Guadalupe M, Agustina P, Marcos y Juana, Paloma y Francisco, Tamara (enamoradísima) y Bautista (canchereando), Alex y los Franciscos, Lara, Agustina B, Tadeo, Santi P (pequeño niño prodigio), Micaela y Chiara y sus ojazos divinos. Un rato de Lucía, Camila, Chiara C, Andrea, las mellizas Oliva y Estefanía. Josefina y Fiorella (hasta que se les pudrió la momia).

Les dí placenteras clases a Laura M, a Milagros, a Seky y sus acústicos, a Lucas y sus rocanroles, a Loris y Martín M y todo su blues, a Santi J y sus ganas, a Nuria y sus buenos viernes, a Maru y su blanquita (mucha música, mucha luz... y nos debemos un café...), a Lau H y su frescura, a Vane y su locura (preciosos tatuajes en el alma! shine on you crazy diamond! y qué regalo reencontrarnos, mi primer alumna! búsqueda y espirales, trisqueles y sensaciones, el miedo es una sombra...).

La música estuvo al 100%.... O cómo hacer para ponerle sustancia a un sueño... Las dudas, las decisiones, los números que hay que ajustar, y finalmente saltar. Preproducción accidentada, grabación intensa. Seguimos de largo y los números disparados al cielo... Ya fue, estamos en medio del océano, el barco ya se fue, la orilla está ahí... pasamos el molino, el maldito punto de no retorno... y ahora? ahora a seguir saltando sin red, como nunca sin red... Pero está todo ahí... falta poco... Está cerquita... hace un año era una charla en Goyeneche, hoy es un rígido lleno de música que solamente falta masterizar...
Y en medio de todo eso, luz... mucha luz... La mejor música que pude haber escrito con alguien... Y te esperamos, y te soñamos, y hace un mes viniste. Cómo puede haber tanto amor en algo tan chiquito? Y Fede que desborda de emoción y de alegría. Y vos que estás ahí, gritando y llorando... cómo puede hacer tanto ruido algo tan chiquito? Por momentos tu llanto suena valvular, casi distorsionado... (llanto vintage?)
Mi princesita del rock, mi melodía más luminosa. No hay nada más preciado que verte. Es algo sólo superado por verte junto a tu hermano. Verlos juntos. Nunca estarán solos. Pase lo que pase, se tendrán el uno al otro. Eso me tranquiliza, me pone feliz. Lo mejor que podés hacer por un hijo es darle un hermano. Y el camino nunca será solitario.
Este fue un año intenso, un año cargado, un año luminoso, un año beatle (definitivamente), un año donde el esfuerzo fue cotidiano y sin embargo se disfrutó. Año confuso por momentos, pero siempre avanzando, año tatuado, año reafirmando y reconociéndome en muchas cosas. Año de afirmaciones, de espirales y evoluciones, de perdones y perdonados, de risas y desencuentros, de seducciones oportunas, de pocos asuntos pendientes, de amigos del alma que son la sangre por la cual vivo. Amigos que se dejan tatuar por mí.
Supongo que no es tan común estar feliz con lo de uno... Más allá de un balance más o menos positivo, es esta cosa de reafirmar y reafirmarse, de poder decir "sí, era por acá...", de saberse y encontrarse en medio de un mar de desencuentros. Y si al final del viaje, lo único que importa es poder responderse a uno mismo la maldita pregunta... Más allá de toda demencia o cordura, de todo amor o desamor, de toda compañía o soledad, como si fuera la única certeza... Mirarse el cuerpo lleno de tatuajes y marcas y cicatrices y animarse a responder la maldita pregunta...
Balancearse en la espiral de nuestra divinidad y seguir siendo humanos... mientras mi guitarra llora suavemente!
Y yo, riendo a carcajadas...